No hace falta ser un genio para saber que el vendedor de la planta de caballeros de El Corte Inglés tiene un virus, que es como una mosca cojonera o ácido nucleico y que responde por Rajoy. O es un pirata informático que te ataca y destruye toda la información almacenada que no es otra, claro, que el presidente del Gobierno, la madre que lo parió. Sigue -el socialista, se entiende- con el político gallego al que le sacaría los huevos o los higadillos y le saca en andas por los andurriales de su discurso, no es no y te equivocas Susana, so perdedora te comerás los Eres. A la cohorte, como antaño, se suma Antonio Hernando, ese diputado arisco que se adhiere según estén las apuestas. Expulsado el chico de la egolatría, enseguida, el tal Hernando, se auto proclamó portavoz socialista. Ahora vuelve a hacer la pelota al líder pero sin perder de vista a la andaluza por si acaso.
Yo no diré que me descompone el resquebrajamiento del PSOE. Tiempo han tenido de echarse una puntada (ahora, todo se cose, se van a sastres y modistillas) para ver qué hacen con el PSOE. Dicen que hay un gran paralelismo entre el guaperas Sánchez y el en su día aspirante al cargo del partido Josep Borrell. Qué más quisiera el bonito de cara. Claro que Borrell, por si acaso, se abraza al no es no y qué es sí en la socialdemocracia española.
El PSOE está en la descomposición. UCD con el puño y la rosa. Sánchez se reproduce solo utilizando el metabolismo. Es su traje a la medida.